¡Bienvenidos al blog de pesca a Spinning en Menorca!

domingo, 28 de agosto de 2011

Pistoletazo de salida

Se está gestando la mejor temporada de spinning del año, el momento de divertirse de verdad, los meses en que los pelágicos “abundan” en nuestras costas, y esta semana se ha dado el “pistoletazo de salida”.

Buscando las zonas con más actividad. Foto: Marc Vidal.
En primer lugar el miércoles, que volvimos en busca de nuestras queridas llampugas. Nos desplazamos otra vez hasta la boya meteorológica, y otra vez con Lito, Marc y en este caso también con Cice, el hermano de Lito. A la llegar al enclave montamos todos equipos ultra light de rockfishing, Tailwalks PE-Z y mi Yamaga Blue Current 74. No se hicieron esperar las picadas, y en las primeras recogidas sacamos varias serviolitas que nos dieron la bienvenida, también se entreveían más abajo los peces piloto y hasta pequeños atunes rojos, verdaderos torpedos, a pesar de su pequeño tamaño. De estos últimos también salieron unos cuantos, probablemente la especie que más sacamos junto a las serviolas, los pilotos se hacían más de rogar...

Precioso alevín de atún rojo.

Cice peleando su llampuga.
Mientras sacábamos pequeños pelágicos aparecieron algunas llampugas de buen tamaño, hasta enganchamos un par de ellas, una por parte de Marc y otra a cargo de Cice.

Al ver que había pescado y que estábamos sacando algunos rojos me decidí a pescar con un jig de 7g montado con un assist hook, pensé que impediría daños innecesarios y así fue, a partir de ahí los anzuelos bien embocados fueron la tónica de cada captura. Lo recomiendo, sin duda un acierto para el “Catch&Release”.

Jigs de 7g y 4g preparados con assist hook.

Pequeña serviolita capturada con un jig montado con assist hook, se puede apreciar la perfecta embocada y el mínimo daño al pez.

Pasamos una tarde muy divertida, con multitud y variedad de capturas y sobretodo con un buen ambiente y mejor compañía.

Finalmente para mí, hoy ha empezado lo que ansío esperando todo el año, lo que podríamos identificar como el “pistoletazo de salida” definitivo. Me he desplazado a una zona de la costa “llampuguera” por excelencia, la profundidad que tiene es idonea para encontrar a los bichos verdes (amén de otras muchas especies, léase palometones de buen tamaño, serviolas y hasta dentones; y por supuesto el pez pasto de todos estos como pueden ser los peces aguja) y he decidido intentarlo, solo por ver si ya estaban a tiro de caña, a sabiendas de que aún serían más bien pequeñas.
Al llegar, mar como un plato, fantástico para ver todo lo que ocurre en superficie. Me pongo a alternar jigs y señuelos de superficie en la grapa y a la media hora de no ver actividad, de repente algo se mueve en superficie, a unos 100m, veo agujas saltando al unísono. Ésto solo puede indicar que algo las asusta, las ataca...puede ser cualquier cosa, espetones, serviolas, llampugas o hasta túnidos que también han salido en esa pesquera. Miro en la caja de los señuelos rápidamente buscando algo que lance lejos y que se mueva en superficie, como no, he puesto un Surface Tension rosita, sin duda el mejor color. Lanzo, no llego donde se suceden los ataques, 100m son muchos metros hasta para uno de los mejores señuelos en cuanto a distancia de lance como es el de Line Stretcher. Pero al empezar a dar vueltas a la manivela y el señuelo dar los primeros saltos en la superficie, como buen skipping, las estelas azules detrás de él se han sucedido, hasta que han empezado los ataques y los saltos! Al primer ataque he fallado la clavada, el pez ha salido volando y se ha zafado del anzuelo, al segundo ataque no le he dado tregua al pez y lo he clavado firmemente. No eran peces grandes, lo normal a finales de agosto, así que la lucha no se ha complicado demasiado y pronto la he podido sacar y devolverla al agua.

Momento en el que una llampuga atrapa el Surface Tension, y varias que le siguen a la zaga. Foto: David Bosch.

Llampuga clavada con un Surface Tension color rosa. Foto: David Bosch.
Enseguida he vuelto a lanzar y otra vez ha empezado la locura de estos bellos peces. Ataques y más ataques hasta que una ha mordido donde no debía, por mi suerte, y la he podido clavar. Ha dado una lucha preciosa a base de cortas carreras y saltos en superficie, todo un espectáculo hasta que al acercarla se ha desanzuelado.
Después de este corto e intenso lapsus de actividad han desaparecido, seguramente detrás de los aún pequeños peces aguja que estaban cazando.


Habrá que volver, esto acaba de empezar...!!!

2 comentarios:

Y digo yo dijo...

Yo he visto esta tarde la primera Lichia nuestra, a ver si también es nuestro pistoletazo de salida.

mañoño dijo...

Tengo unas ganas de comer arros y llampuga... Diablos verdes