¡Bienvenidos al blog de pesca a Spinning en Menorca!

sábado, 9 de julio de 2011

Secretos, o no, del Spinning. Vol. 1

Y digo “o no”, porque no creo que para nadie sean secretos, simplemente y como en cualquier faceta de la vida, lo que intentaré relatar son ese tipo de cosas que por tan obvias se nos pasan por alto y a la vez son, en muchos casos, esenciales.

Lubina conseguida en el último lance de la jornada.

La temática de esta entrada se me ha ocurrido al pensar en gente que se inicia, o quiere iniciarse en el spinning y me piden consejos o trucos para pescar peces y más peces.
Lo primero que se me viene a la cabeza es esto:
Para empezar, decir que yo lo que busco no son más i más peces, sino disfrutar al máximo de cada uno de ellos. A los que buscan muchos peces: el spinning no es su modalidad...
Al igual que los que lo primero que preguntan al ver una captura es su peso, personalmente hoy en día no llevo ningún instrumento para pesar los peces, y como los suelto nunca sé a ciencia cierta lo que pesarían, pero es que me da absolutamente igual lo que pesen. Me parece que el peso solo puede servir para poco más que para “fardar”. Yo disfruto igual de esa captura tanto si pesaba 3kg como si pesaba 8kg; es lo único que me importa, disfrutar de la actividad, claro que siempre buscamos el pez más grande posible, seguramente es lo que nos motiva, el hecho de tener un combate épico, el reto más difícil y conseguirlo. 
Sin contar que el peso también depende de si el pez acaba de comer o si por lo contrario ha estado días sin llevarse nada a la boca. Por lo tanto, no tiene porque tener más merito un pez de 10kg que uno de 8kg; o en el caso contrario¿no tiene igual merito engañar a un pez de menos de X kg?...no tiene porque ser más difícil de sacar el de 10kg que el de 8kg, y a eso le podemos unir otros muchos factores como el equipo utilizado, el escenario y sobretodo la suerte.

Más de media hora de tirarles de todo a los jureles sin resultado, hasta que se me ocurrio probar un artificial suspending.
A parte de este “lapsus” que me pasa por la cabeza, el único secreto que puedo deducir después de más de una década de spinning es: la insistencia.
De momento (y creo que si no fuera así, para mi, no tendría gracia alguna el spinning) no podemos controlar a los peces. En este hobby-deporte nos enfrentamos a otro animal, a algo que no es matemático y que nunca será igual, algo que piensa por él mismo, por lo tanto no podemos extraer de la experiencia una conclusión ni teoría exacta, ni mucho menos.
En la mayoría de casos, la tarea más difícil del spinning en nuestras costas es encontrar el pez y que tenga hambre, además de lanzarle lo que le apetece morder en ese instante. Para esto es obvio que no puede haber teoría alguna, por lo tanto, la insistencia será nuestra única arma.
Se trata de probabilidad, como comentaba ya en una entrada anterior, cuanto más tiempo estemos lanzando señuelos más posibilidades hay de que se den las sucesivas casualidades más arriba mencionadas.

Días anteriores me habian abierto un triple, insistí y ahí está el resultado
  A pesar de que la base es la insistencia, debemos unir, los conocimientos que vayamos adquiriendo, para optimizar al máximo dicha insistencia. Por ejemplo, no voy a una playa o zona con dos palmos de agua y me pongo a lanzar un popper descomunal si no se a ciencia cierta que merodea por ahí un buen palometón, de esa forma seguramente espantaría a una posible lubina o peces de tamaño menor. Primero voy a lanzar algo más sutil, y ya recurriré al final al popper si procede.
Además, me parece muy importante, y creo que muchos de los que practicamos el spinning así lo hacemos (o directamente así somos) tener la mente abierta, sin miedo a probar cosas nuevas y diferentes. Si siempre pescamos con los mismos artificiales y en los mismos sitios, difícilmente podremos aprender y encontrar nuevos pesqueros cuando los de siempre no nos funcionen.


Estas son algunas “claves” a resumidas cuentas que creo esenciales para evolucionar en el spinning, mucho más que el hecho de que te digan qué señuelo o sitio funciona mejor, sin aprender nada por tu cuenta.

viernes, 24 de junio de 2011

Ignorados Espáridos...con artificial

Muchos son los que creen que prácticamente el único espárido potencialmente posible con artificial es el dentón, y aún así, en nuestras costas es tremendamente difícil de engañar, y más en tamaños considerables.

Nada más lejos de la realidad. Diría que TODOS los espáridos pueden morder un señuelo artificial, nos bastará con analizar donde, como y qué comen y presentarles en ese sitio, con el movimiento adecuado algo similar.
A pesar de esto, muchas veces podemos pescar algún espárido de forma fortuita como obladas o sargos, mientras buscamos otros predadores como las lubinas en zonas de espuma. Nos sorprenden tirándose a por artificiales grandes, como minnows de hasta 15cm casi de la misma longitud que ellos mismos. Nos quedamos con la duda de si atacan por hambre o por agresividad, al ver algo grande y brillante alterando la “tranquilidad” de su territorio...


Personalmente he llegado a dedicar jornadas de pesca en busca de espáridos con artificial. Empecé seguramente con el más fácil de la familia, la oblada. Para ellas nos será suficiente con una caña ultralight, de acción hasta 10g por ejemplo. Como señuelos podemos emplear casi cualquier cosa si las pescamos en el sitio adecuado, como es un buen espumero. Podemos lanzarles minnows de hasta 9cm, pequeños jigs, vinilos plomados, etc. imprimiéndoles una recogida más bien rápida y sobretodo muy errática. Seguramente muchas serán de tamaño comedido, pero cuando enganchemos un buen ejemplar con una caña ultraligera vamos a tener diversión para rato.


Otra especie relativamente fácil son los sargos. También sera esencial encontrar una zona querenciosa para ellos, personalmente donde he obtenido mejores resultados es en fondos rocosos de poca profundidad (entre 20cm y 100cm), en días que se levanta y rompe una pequeña olita, dejando esa “sopa” de espuma. Han funcionado muy bien para ellos los Dangan de Shout de 5g, unos pequeños jigs de plomo con forma aplanada que podemos emplear en esas zonas de poco calado, debido precisamente a ese perfil aplanado asimétrico (con más peso a un lado) que les mantiene sin hundirse al darles un mínimo de velocidad con el carrete. Otro señuelo mortal ha sido el Mebapen Hotaru de Smith, incluso en días sin olas, con el agua totalmente plana y transparente ha sido capaz de engañar a más de un bonito sargo.
En este caso la recogida que mejores resultados ha dado es la misma que con las obladas: algo de velocidad y sobretodo muchos toquecitos de puntera para un nadar del señuelo a trompicones.
Si el objetivo son sargos de buen tamaño en zonas algo complicadas (altura del pesquero, fuerte oleaje, etc.) podemos optar por un equipo de spinning ligero. Si el pesquero es más accesible o no pretendemos o creemos encontrar grande sargos nos podemos decantar por un equipo de rockfishing, al igual que para las obladas. Esta segunda es la opción que más me gusta y como más disfruto las capturas.



Los espáridos más fáciles de hacer morder seguramente sean las mojarras y esparrallones, que se tiran a casi todo. Otro tema es clavarlos, debido a su pequeña boca son especialistas en cortar las colas de pequeños vinilos. Basta con dejar caer el señuelo al fondo e ir moviéndolo a base de tironcitos, para que pronto aparezcan estas dos especies a picotear la muestra. Deberemos emplear señuelos con anzuelos realmente pequeños, por ejemplo del #8 o muestras que lleven pequeños triples (en este caso muchas veces vendrá el pez robado por fuera de la boca). Para lanzar estos diminutos señuelos y para disfrutar al máximo de estos pequeños espáridos optaremos por un equipo ultralight con una línea especialmente fina.
Estos peces los podemos encontrar en casi cualquier lugar, desde puertos a zonas rocosas o con fondos de posidonia, incluso mixtas con arena.

Caso más especial es el de las doradas y herreras, que no siempre comen lo mismo en las mismas zonas, unos días se tiran a cualquier cosa y otros se espantan al ver el más pequeño y sutil de los vinilos. Hemos sacado alguno de estos peces también de forma fortuita, sin estar buscándolos, normalmente ejemplares de pequeño tamaño.
De momento no he dedicado ninguna jornada a buscar estas especies de espárido en concreto, pero tampoco lo veo descabellado a pesar de su extraño carácter.
Probablemente lo más indicado sería lanzarles alguna imitación de gusano, tipo lo que ofrece Berkley con su gama de cebos artificiales “Gulp!”, que vienen incluso con aroma y han dado buenos resultados con otras especies, arrastrándolos lentamente por el fondo anzuelados con un jig-head.
Éstos peces frecuentan zonas arenosas o fangosas, por lo tanto podemos encontrarlos tanto en puertos como en playas de arena y roca.
Como los ejemplares normalmente serán más bien pequeños podemos emplear para su pesca un equipo de rockfishing. Aunque si sabemos de alguna zona en la que se puedan encontrar doradas de porte hay que optar por un equipo de spinning ligero o medio.


 Finalmente el espárido más difícil junto a la dorada, el dentón (siempre hablando de pesca onshore). Éste es un depredador nato, lo que no significa que siempre sea agresivo y fácil de hacer morder nuestros señuelos. Lo mejor será buscarlo en zonas algo profundas, en este caso con equipos de spinning medio y lanzarles jigs de plomo, bucktails, etc.
Debido a los pocos que he pescado (la verdad es que no les he dedicado ninguna jornada en concreto a ellos) no se a ciencia cierta (aunque en la pesca nunca la hay) qué recogida-señuelo-color será mejor, pero lo que me parece más adecuado es pasear el artificial cerca del fondo, incluso golpeándolo, a base de tirones tipo “dientes de sierra”.
Los de pequeño tamaño son algo más fáciles de pescar, los podemos encontrar incluso en zonas portuarias.




Como siempre, en todo caso, seguiremos probando, analizando y volviendo a probar...

martes, 14 de junio de 2011

Una de Jureles...

Seguimos con las especies menores, en este caso en una en concreto, una que cada día me gusta más. Se trata de una de las especies de jurel que tenemos por aquí, el Trachurus Trachurus. Que no las jurelas, especie normalmente algo más grande que el jurel, con una línea amarilla longitudinal muy abundante en la Costa Brava y la costa valenciana.


Segio con una Jurela
Hasta hace unos años, para mi era una especie que creía inaccesible, creía que solo se pescaba embarcado y con las típicas “metralletas” que se ven en las tiendas. Esto hasta que vi algunos pulular por los puertos, cazando esos pequeños alevines color verdoso; ahí empezó el juego de intentar sacar alguno a spinning. Buscándolos y viéndolos cazar día tras día, en la misma zona, probando todo tipo de señuelos sin picada ni amago alguno por su parte. Hasta que probé con un pequeño artificial de la casa Yo-Zuri, un Pinn's Minnow de 50mm color verde oliva y plateado, imitando a la perfección el pez pasto de la zona. Eso sí, solo conseguí sacar dos de los jureles cuando por pura casualidad, a lo mejor por desesperación empecé a recoger el señuelo a toda velocidad, ahí los engañó ese pequeño minnow, esa fue la clave, la velocidad de recogida.
Si hace ya años de eso, que no estaba seguro si eran jureles o serviolitas...

Desde entonces poco caso más les había hecho a estos pequeños depredadores, sobretodo porque no los he vuelto a ver jamás en esa zona. Pero desde hace poco, cuando descubrí el rockfishing me dí cuenta de que era una potencial captura con esta técnica, hasta el punto que hoy día es una de mis preferidas, no solo porque me encantan estéticamente y por la lucha que ofrecen los que sobrepasan los 20cm, sino por la incertidumbre de no saber cuando, ni a que señuelo, ni con qué recogida van a picar.

Normalmente salen con señuelos pequeños de entre 2,5cm y 4cm. Gustan mucho de vinilitos movidos a base de tirones, dejándolos caer al fondo previamente, por citar alguno de estos señuelos, los Micro Grubs de Jurela's Jigs en color blanco han dado muy buenos resultados. También han salido con bucktails de 3,5g de la misma marca, el todopoderoso color rosa parece también ser mortal para estos predadores.
También he obtenido picadas con recogidas lineales a toda velocidad, al igual que comentaba más arriba como habían salido mis primeros jureles, pequeños minnows como los Countdown de Rapala han sido los reyes en este tipo de recogidas.

Como ya he comentado los buscaremos normalmente en las zonas portuarias. Donde más los suelo encontrar es donde el agua no esté cristalina, sino mas bien algo turbia o verdosa, cosa típica de estas zonas.
Los he sacado tanto de día como de noche, en el segundo caso buscándolos bajo las farolas, donde se reúnen los cardúmenes de pez pasto. Aunque la hora en que más han salido es coincidiendo con la puesta de Sol. Siempre que voy en busca de jureles intento empezar a pescar antes del anochecer, para luego buscar como ya he comentado bajo las farolas. Si hay un mínimo de profundidad podemos dejar caer el señuelo en vertical y subirlo a tironcitos rápidos, que le confieran al señuelo un movimiento nervioso, algo que les saca de quicio.


Si probamos una zona por primera vez sin saber muy bien si será buena o no para estos peces, podemos empezar con pequeños jigs de plomo, de entre 3g y 7g, de manera que cubramos cuanta más agua mejor. Debemos tener en cuenta que con los pequeños minnows de un par de gramos o vinilos con cabezas plomadas de 1g cubriremos demasiada poca agua, al no poder lanzarlos tan lejos estos señuelos los dejaremos para cuando sepamos que la zona es querenciosa para los jureles.

En definitiva un pez bonito, bastante peculiar y con una potente lucha con equipos de rockfishing. La diversión está asegurada.

miércoles, 8 de junio de 2011

Oferta cañas Rockfishing y Spinning!!

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viernes, 3 de junio de 2011

Seguimos probando...

Después de unos meses de algo de “tregua” en el spinning para dedicarme más a profundizar en el rockfishing, me decido a enseñaros lo que ha ido saliendo y lo que hemos ido “sacando en claro” de esta divertida técnica.
Sin duda es una de las modalidades más técnicas y que requieren más conocimiento de la zona, desde su orografía (si no queremos dejarnos en el fondo media caja de señuelos) hasta sus especies. Cabe decir que el rockfishing nos ofrece un abanico de especies que potencialmente podemos pescar bastante más amplio que el spinning “convencional”, debido a que accedemos a muchos peces que de forma habitual no se atreven a morder un ruidoso popper o un minnow de casi un palmo. Pongamos por ejemplo mabras o doradas, que no hará falta que sean de gran tamaño, debido a que adaptamos el equipo a los “minitallas” que estaremos buscando.



Ahora mismo estoy pescando con una joya de la casa japonesa Yamaga Blanks, concretamente la Blue Current 74. Se trata de una caña con potencia de 1-8g, 76g de peso y algo más de 220cm con portacarretes Fuji y anillas de la misma marca, concretamente las novedosas K-Series. Emparejada con un Shimano 1000 cargado con monofilamento de 0,18mm y bajo de fluorocarbono.

 El equipo queda perfectamente compensado, con un peso total de a penas 280g con el que es imposible cansarse y con el que notas una tremenda sensibilidad a cualquier vibración al final de la línea.
Con este equipo han salido peces realmente bonitos como algún buen sargo, aunque debemos tener en cuenta que nos exponemos a perder alguna peza de porte. En mi caso, algunas doradas y lubinas excepcionalmente grandes con las que o el monofilamento o los anzuelos no pudieron. Aunque este riesgo queda compensado después de varias jornadas con multitud de picadas y capturas, a pesar de que sean simplemente vacas y obladas por decir algo, sacarlas con semejante equipo es todo un reto, la diversión está garantizada.

Buscaremos normalmente zonas con poca profundidad. Escenarios mixtos de arena y roca, donde rompa una pequeña olita y deje esa querenciosa espuma...los sargos darán buena cuenta de pequeños jigs.
También en los días de aguas calmas podremos acudir a las mismas zonas, en este caso han demostrado su eficacia ante peces resabiados las pequeñas imitaciones de calamar o sepia, como los Mebapen Hotaru de Smith, que además de tener una increíble acción en el agua, llevan anzuelos dobles dispuestos de manera que sea prácticamente imposible engancharlos en el fondo. Vacas, sargos, doradas, etc. se volverán locos por ellos si los manejamos lentamente a golpe de puntera, siempre suaves, imitando las “embestidas” de las pequeñas sepias al huir despavoridas.

Otro escenario estrella del rockfishing son los puertos. Más si están iluminados, bajo las luces se pueden encontrar por la noche hambrientas escorpas que se tiraran a los pequeños vinilos sin dudarlo o jureles que tragaran pequeños jigs en recogidas verticales. Ahí tiraremos más de vinilos plomados, debido a su dificultad para enganchar el fondo o en algún cabo, al montarlos normalmente con un pequeño jig-head, quedando el anzuelo mirando hacia arriba. Especialmente debo mencionar los micro-grubs de Jurela's Jigs, con los que han salido multitud de especies diferentes.
No será raro, en los puertos, tener algún susto en forma de lubina, dorada, anjova, etc.






 Para finalizar, a los que os interese aventuraros en esta modalidad os dejo algunos links interesantes con material de eficacia y calidad más que contrastadas:



martes, 8 de marzo de 2011

Spinning menorquín en "Pesca d'Illes"

Ya está a la venta el nuevo número 18 (marzo - abril) de la revista Pesca d'Illes, en la que, como cada dos meses, podéis encontrar algunas fotos de spinning en Menorca en la sección “Menorca Espinning Total”.


martes, 1 de marzo de 2011

jueves, 24 de febrero de 2011

En busca de los más pequeños...

En contraposición a la anterior entrada, ahí va esta para los que no estamos en el trópico...


 Seguimos en un momento difícil para el spinning y buscar alternativas se convierte en necesidad.
Si nos ponemos a pensar, adaptando el equipo, prácticamente todas las especies de peces son susceptibles a ser pescadas con señuelos artificiales. Ahora mismo cerca de la costa podemos encontrar obladas, sargos, jureles, vacas, arañas, etc., en definitiva una gran variedad de especies, casi todas de tamaño contenido pero que se pueden pescar a “spinning”.







Para este menester deberemos tirar del equipo más ligero posible, y si indagamos un poco más nos toparemos con que los “japos”, como siempre, ya tienen desarrollada una técnica para estos minitallas. Hablo del Rockfishing, una técnica pensada, para tentar a los pequeños peces de roca con señuelos.

El equipo al que tendremos que optar está conformado, por ejemplo, por una caña de acción hasta 10g con un carrete tamaño 1000 de Shimano, cargado con monofilamento de 0,18mm o incluso menos para poder lanzar aceptablemente señuelos de menos de 4g o 5g.
Es de vital importancia tener el equipo equilibrado, sino, probablemente el señuelo caerá poco más allá de nuestros pies.
Las especies a tentar serán las ya mencionadas más arriba, siempre peces pequeños y de multitud de especies diferentes. Las cuales disfrutaremos al máximo debido al escaso equipo que utilizamos.

 En cuanto a señuelos, no nos será fácil encontrar mucha variedad en tan poco tamaño, las páginas web japonesas y alguna francesa parecen ser las más avanzadas en el tema. Por citar algunos de estos “microlures” están los Mebapens o el Shirasu Minnow de Smith, los “micro bucktails” de 3,5g de Jurela's Jigs o los Rapala Countdown en los tamaños más pequeños. También han funcionado bien los micro vinilos con cabezas plomadas de a penas 1g o 2g.




Sin duda esta modalidad es una alternativa totalmente valida, muy entretenida, podemos llegar a tener varias picadas en una jornada, cosa algo más difícil en esta época con el spinning tradicional. Pero también es una modalidad bastante técnica ya que nos afectará mucho por ejemplo el viento o las corrientes, que añadirán dificultad al hecho de lanzar y manejar los livianos señuelos. En todo caso, algo digno de probar.

jueves, 17 de febrero de 2011

¿A por los más grandes?

Primicia Mundial en “SEAWOOD TACKLE”!

Si alguien busca una verdadera arma para los más grandes, se trata de la Smith WRC 77 HIIB Rocket S. Una caña diseñada con WRC, lo último en tecnologia, especial para los GT más grandes. En su test final venció un animal de 70kg en 13min.



SOLO disponible en “SEAWOOD TACKLE”, aún no se puede encontrar en tiendas japonesas. Un trabajo digno de admirar por parte de Hipólito y Pep.

La podeis ver aquí:

lunes, 14 de febrero de 2011

Será por variedad...

Nos encontramos seguramente en la época más dura del año para el spinning en Menorca. Muchas especies “desaparecen” de nuestras costas debido a la temperatura que va perdiendo la capa superficial de agua.

A pesar de esto otras muchas especies sí permanecen, aunque seguramente en menor cantidad, durante los meses más fríos, y mucho que no lo parezca también son susceptibles a ser pescadas con señuelos artificiales; y es que si lo analizamos, prácticamente todos los peces comen otros animales marinos. Evidentemente deberemos adaptar todo el equipo a dichos peces, y es que no tienen normalmente la misma envergadura que los demás.


Estoy hablando de obladas, sargos, arañas, pequeños serránidos, jureles, etc., peces que también atacaran a los señuelos, y con los cuales nos divertiremos si los pescamos con el equipo adecuado.
Últimamente han salido algunas de estas especies, unos días buscándolas y otros en los que tentando otros depredadores han sucumbido ellas a los engaños artificiales, dando la cara y salvándonos del bolo.



Personalmente le estoy dedicando algo de tiempo al “Rockfishing”. Se trata de buscar dichas especies menores con equipo ultra light: caña de acción hasta 10g, carrete tamaño 1000 cargado con monofilamento de 0,12mm y señuelos de no más de 5cm.
Una auténtica gozada sacar peces de a penas 20cm o 30cm que nos darán una espectacular lucha debido al escaso material de pesca. Además de que en un día bueno nos podemos ir con todo un recital de picadas, algo que no conseguimos normalmente al tratar de encontrar un animal mayor en estos meses.




Claro que a todos nos gusta sacar un pez grande, pero a veces tenemos que conformarnos, y personalmente me divierto igualmente dedicándome a este tipo de pesca. Si el pez es mayor o menor es lo de menos, al fin y al cabo lo que busco dar vida a algo inanimado hasta el punto de hacer morder a un depredador.
Ya tenemos otra opción. ¿Quién dice que el invierno es aburrido?

sábado, 5 de febrero de 2011

lunes, 31 de enero de 2011

Cuestión de probabilidades

El spinning es un tipo de pesca en la que el hecho de tener éxito pasa por varios factores que tienen que coincidir para sernos favorables y regalarnos esa esperada captura. Algunos de estos factores son por ejemplo, encontrar el pez buscado, que éste esté en un momento del día en que come, que tengamos puesto el artificial que quiere y le imprimamos el movimiento adecuado en ese momento, etc.
Pero sin duda, el factor crucial, el decisivo, es que estemos ahí en ese instante en que todos los demás se ponen a nuestro favor.
Para ello, normalmente, la única solución que nos queda es la de insistir e insistir, esa es la única premisa que debemos hacer prevalecer. Es cuestión de probabilidades, cuanto más tiempo tengamos el artificial en el agua más peces pescaremos, de eso no hay duda. Aunque también podemos ayudarnos de nuestra experiencia, sin duda ésta en esto del spinning es un grado.

Este domingo, por fin, se alinearon los planetas y todos los factores posibles que influyen en una captura se pusieron a nuestro favor.
Al lanzar un Smith Haluca 125S color “Inakko”, justo al tocar la masa líquida fue atacado por una lubina, que después de la incertidumbre de si saldría o no, gracias a mi amigo Marc pudimos vararla después de que enredara el fino trenzado en unas rocas. Un precioso animal que ansiaba ya dese hacia meses.




Pero aquí no acabó la cosa, los factores de los que os hablo estuvieron a nuestro favor más tiempo de lo que estimábamos posible. Y es que el maestro Lito, mientras yo aún fotografiaba mi captura, lanzo el mismo señuelo aunque en su versión flotante justo en el mismo sitio y tuvo otra picada. Me asomé tras sus gritos que solo podían pretender una picada, me dispuse a grabar la escena como él había hecho momentos antes conmigo, hasta que sacó otra hermosa lubina. La mía parecía pequeña al lado de ésta, vaya animal.


 Sin duda un día que difícilmente olvidaremos. Nos premió la insistencia.

viernes, 28 de enero de 2011

Entrada de 2011

Muy flojo anda este principio de año. Tenemos claro que no es la mejor época para este tipo de pesca, el spinning, que cada año enero y febrero son duros. Las bajas temperaturas ralentizan la actividad de nuestras presas, éstas buscan zonas más profundas donde los cambios de temperatura durante el año no son tan notables y por lo visto ahí se encuentran a gusto.
Pero en el presente recién estrenado año, su primer mes está siendo aún peor y más ausente en cuanto a capturas de lo esperado. Tendría que salir alguna que otra lubina, y más teniendo en cuenta cuanto insistimos. Además de algunas otras especies que también están faltando a la cita anual.

El pasado domingo cayó la primera lubina de 2011, de tamaño más bien pequeño, pero quieras que no sirve como motivación extra. Como viene siendo habitual, por parte de Don Lito.



Por suerte los palometoncetes de apenas palmo y medio se dejan fotografiar de cuando en cuando, atacando con voracidad señuelos de superficie con su consiguiente espectacularidad.


Y como no, los espetones, la especie reina para quitarnos el mono de nuestra enfermedad, que no es más que sentir la picada y tener la oportunidad de clavar, en los tiempos que corren todo sirve...


Sin duda el ánimo no lo perdemos y los seguiremos intentado como siempre. Ya vendrán los tiempos de sacar peces salida tras salida. Ahora nos resta disfrutar en cada salida de la naturaleza, el paisaje, la compañía, y el hecho de tener el señuelo dentro del agua con la posibilidad de que algo lo muerda.

sábado, 15 de enero de 2011

Vinilos en el mar

Provenientes de las aguas continentales, tardaron en dar el salto al mar. Cuando lo hicieron, al menos de mi mano, causaron una revolución. Recuerdo la primera vez que lancé el, ahora clásico, Slug-go en medio de un banco de espetones. Al empezar a recuperarlo los bichos hasta saltaban fuera del agua en su pelea para morderlo.


Por suerte o por desgracia siguen siendo unos señuelos tremendamente desconocidos para los practicantes del spinning en agua salada de este país. Es de entender que es mucho más cómodo manejar un minnow, que trabaja “solo”, o un jig recogiendo a tope que también saca peces.

Los vinilos requieren mucha más atención, sobretodo si los utilizamos sin plomar, cuando solo nosotros con nuestra destreza podremos imprimir, a través de la caña y el carrete ,los movimientos correctos al señuelo.
Otro handicap de estos señuelos, siempre hablando de ellos sin plomar, es su falta de lance. Para cubrir esta tarea deberemos armarnos con una cañita de acción bastante baja, una 3-15g por ejemplo, con un carretito acorde como pareja de baile, y casi los más importante, una línea tremendamente fina. Personalmente he llegado a utilizar con excelentes resultados un monofilamento de 0,18mm sacando peces de hasta 5kg.


Todas estas desventajas se ven compensadas, normalmente, por su rendimiento. A la mayoría de depredadores les cuesta resistirse a estas gominolas con su atractivo y natural movimiento, además de su textura, al morderlos difícilmente se darán cuenta de que es una trampa hasta que los clavemos.

Espetones, lubinas, llampugas y palometas son algunas de las especies típicas de los vinilos sin plomar.
Son una muy buena opción para buscar lubinas en aguas calmas, donde necesitamos un máximo realismo tanto en la forma como en la natación del señuelo. Además de que al utilizar hilos finos para lanzar el señuelo en cuestión, nos beneficiaremos de la poca visibilidad que ésta línea ofrecerá al desconfiado pez.

Seguramente los más conocidos, a la vez que versátiles y fáciles de usar son los vinilos plomados. El trabajo de lanzarlos, en este caso, se torna mucho más fácil debido lógicamente al peso que le confiere el plomo al conjunto.
En este caso ya podemos optar a peces querenciosos de más profundidad como serviolas o incluso dentones.
A pesar de esto, los prefiero, siempre que el pesquero y los peces me lo permiten, utilizar los vinilos sin plomar.



En cualquier caso, son un tipo de señuelos dignos de tener un lugar en nuestra caja. Además, a pesar de lo relativamente rápido que se deterioran debido a las dentelladas de los depredadores, su bajo coste y su tremenda efectividad compensan esa desventaja con creces.