¡Bienvenidos al blog de pesca a Spinning en Menorca!

martes, 23 de agosto de 2011

Montaje de moscas: Mega Salt Minnow

Siguiendo la tónica de la entrada anterior, buscando alternativas al duro agosto, hablando de spinning, he dedicado algunas noches a buscar los espetones a mosca, una pesca no siempre fácil (sin contar la dificultad del lance con el equipo de mosca) pero muy entretenida si pescamos estos animales “a pez visto”.

El título de la entrada se lo dedico a la mosca estrella de mis últimas salidas, la cual consiguió engañar hasta a una astuta lubina (pescar aquí una lubina a mosca casi casi es todo un hito). Además del hecho de ser una lubina, el lance de la captura fue de esos que quedan grabados para toda la vida en las retinas. El bicho en cuestión deambulaba bajo una farola, de noche, para posar la mosca cerca de ella tuve que ingeniármelas para salvar un arbusto que cubría la zona. Al caer la mosca, a metro y medio del pez, éste fue rápidamente a por ella, empecé a recoger a tirones y al instante la engulló! Clavé y empezó una bonita lucha de carreras y cabezazos hasta que la tuve en la superficie, abatida por el esfuerzo, lo que me permitió, después de jugarme la crisma practicando un poco de escalada, atrapar al precioso animal con el “grip”. Después de las fotos volvió al agua, no se merecía menos a cambio del buen rato que me hizo pasar.


La Mega Salt Minnow. Una mosca muy sencilla de realizar y que necesita de pocos materiales, además puede adaptarse a cualquier tamaño y color, de modo que la podemos personalizar al 100%. Su brillo y movilidad bajo el agua hacen que sea muy atrayente, incluso manejándola con recogidas muy lentas, tan solo con la corriente se moverá.
Cabe destacar otra ventaja importante de esta mosca es su ligereza al no llevar lastre (más que la cabeza (ojos 3D+Epoxy)) y estar construida íntegramente en Flashabou, que no absorbe agua, lo que nos permitirá mejores lances.

La que nos ocupa es esta:

Materiales:
-Anzuelo de tija larga #1/0
-Flashabou Rojo, Plata y Perla
-Ojos 3D

Paso 1: Hacer una base de hilo de montaje a lo largo de toda la tija del anzuelo.


Paso 2: Atamos unas 10 fibras de Flashabou Rojo, de unos 8-9cm justo donde empieza la tija del anzuelo por la parte de la curva:
 


Paso 3: Vamos alternando Flashabou Plata arriba (lo que sería el lomo de la imitación) y Perla abajo:


Paso 4: Seguimos con el Flashabou Plata y Perla en el total de la tija del anzuelo y rematamos con un nudo:

 
Paso 5: Pegamos unos ojos 3D de 5mm con adhesivo de secado rápido:



Paso 6: Con unas tijeras perfilamos la forma de la mosca y acabamos la cabeza con una capa de Araldit Epoxy:
 

domingo, 21 de agosto de 2011

Renovarse o "morir"

Agosto, mes de calor y humedad bochornosa, gente en cualquier rincón de cualquier playa o cala de la isla y puertos con un increíble tránsito; los depredadores y peces en general ven mermado su espacio cerca de la costa y se alejan de ella. Por todo eso, para mi es “históricamente” uno de los peores meses del año, si no el peor, para el spinning.

Pero, a los que realmente nos gusta el spinning, nos negamos a dejarlo, las ganas de estar al lado del mar, con la vara en las manos y mojar los señuelos nos puede. Por lo que, después de hartarnos a bolos en los sitios y buscando peces donde en otras épocas del año es algo factible, no nos queda mas remedio que buscar alternativas si no queremos desanimarnos en exceso en el momento antes de que empiece realmente el momento álgido del spinning en la isla.

Este verano he tenido la oportunidad de divertirme a base de pequeños depredadores, divertidísimos con los equipos de rockfishing. Vacas, raspallones, jureles, escorpas, sargos, doradas y un largo etc. de especies han sucumbido a los “mini-engaños”, ofreciendo una más que digna lucha. Eso sí, es imprescindible apropiarse de un equipo adecuado, compuesto por una caña de potencia ultra-light, carrete tamaño mini e hilo extrafino si queremos realmente disfrutar de esta entretenida pesca.
Puertos y algunas playas rocosas alejadas de las zonas urbanas, en las primeras horas y/o últimas horas del día han sido los escenarios estrella, aunque eso se deba a que son los únicos sitios y horas donde podemos pescar sin achicharrarnos de calor ni pescar entre la multitud.










Otras alternativas surgen en caso de poder salir embarcado. En el caso que nos ocupa he tenido la oportunidad de salir un par de veces, siendo mi amigo Lito el anfitrión y acompañados por otro del “team”, Marc. Primero una mañana, temprano, justo a la salida del Sol en busca de serviolas a jigging, no es esta modalidad santo de nuestra devoción, pero como he comentado, se trata de buscar alternativas a la ausencia de depredadores en la costa, o a la imposibilidad de pescar desde ella en las zonas más propicias.


El saldo de ésta jornada fue de un jig perdido por parte mía, me cortaron el bajo, probablemente una anjova que merodearía la zona; cambié de jig, un Patriot “The ciber edge”, y a la primera bajada al cerrar el pick-up y dar el primer tirón noté algo clavado, pensamos en una serviolita pero fue un espetón robado, casi a la vez Marc también notó algo que no se clavo. Finalmente dimos con las serviolas, Marc clavó una con el equipo de jigging y la aguantó sin sacarla para yo poder dejar bajar un pequeño Viva Parade de 21g, con su Yamaga Blanks Early 710FSF al lado de su pez, en busca de los que le intentaban quitar el jig al que estaba clavado. Lo dejé caer unos metros y al empezar a recoger tenía una seviolita clavada! Probablemente mordió en caída. La lucha con un equipo tan ligero fue espectacular, vaya carreras!! Tras unos minutos la ensalabramos y la sacamos, lástima que a Marc se le desclavó la suya mientras esperaba que yo enganchara la mía. Un par de fotos y al agua.


La otra salida desde embarcación fue en búsqueda de las primeras llampugas. Nos desplazamos hasta una boya meteorológica situada a unas millas al sureste de la isla, en la ida nos paramos a echar unos lances en algunas boyas de redes de pescadores sin resultado alguno. Pero al llegar a la boya, nuestro objetivo, empezamos a ver un banco de peces piloto que subían a recibirnos en superficie. Empezamos a lanzarles jigs metálicos de entre 3g y 8g sin obtener más que persecuciones de los pilotos y alguna serviolita tamaño micro, que al parecer son mucho más confiadas que los primeros. Hasta que cambiamos de señuelos, pusimos pequeños vinilos con cabezas plomadas de 1g y tras algunas pasadas cerca de la boya conseguimos sacar algunos pilotos. Su lucha es realmente bonita con seguidos tirones hacia debajo de la boya y posteriormente buscando cobijo bajo la embarcación. Sin duda pusieron a prueba nuestra maestría con los equipos de rockfishing ultralight que utilizábamos. Después de sacar varios de estos bonitos peces empezó el banco a profundizar hasta que dejamos de verlos. Se acababa la tarde y decidimos volver parándonos otra vez en algunas boyas de los pescadores cercanas a la meteorológica. En la primera vimos un par de serviolitas, mezcladas con unos pocos peces piloto, todo tamaño micro. Hasta que Marc consiguió clavar la primera llampuga que vemos este año, era pequeñita, como es normal a mediados de agosto, pero era la primera! Se desclavó al intentar hacerle unas fotos mientras estaba en el agua, al lado de la barca, y hasta ahí la jornada.


Eso es lo que ha sido este duro (como cada año) agosto. Ahora a esperar que se vayan los bañistas y domingueros y que se acerquen los depredadores característicos de los siguientes mejores meses para el spinning.

jueves, 11 de agosto de 2011

Itu's Bones

Otro video que no puedo dejar de compartir. La edición, así como las tomas son excepcionales, disfrutadlo en HD y a "pantalla completa".
Lo he extraído del blog de la revista online de mi amigo José H. Weigand: http://flymage.net/blog-es/


domingo, 7 de agosto de 2011

jueves, 14 de julio de 2011

Topwater...sí, por favor

Una de las facetas más divertidas y adictivas del spinning, aunque no siempre la más fácil. Sin duda engancha al que lo prueba...y tiene éxito; y es que al principio puede no ser fácil toparnos con las especies o momento que comen en superficie.

Un paseante (Smith Zipsea Pen) en plena acción de pesca.

Palometón engañado con un paseante (Smith Zipsea Pen).
No se trata de lanzar poppers sin ton ni son, hay que estudiar la posibilidad de que la zona sea propicia a que los peces suban, y si los hay susceptibles a picar en superficie. Normalmente servirá de poco lanzar un pequeño paseante en una zona con 15m de profundidad, tendremos que buscar zonas con menos calado, por ejemplo zonas querenciosas para los palometones, especie estrella de la pesca en superficie. Para ellos suele servir casi cualquier artificial escandaloso que vaya dejando estela en superficie. Desde escandalosos poppers hasta paseantes manejados a base de amplios zig-zags para los días de menos actividad, pasando por tal vez los más espectaculares como son los skipping lures, mencionando especialmente los Surface Tension.
Los meses antes y después del verano (mayo, junio, septiembre y octubre) suele ser cuando estos carángidos más se acercan a nuestras costas. Suelen situarse para cazar en zonas de poca profundidad y con abundancia de pez pasto como las lisas.

Palometón de bonito tamaño que mordió un Zipsea Pen después de una espectacular persecución.



Marc con una preciosa lubina engañada en superficie.
Caso más particular es el de las lubinas, animal con carácter extraño por excelencia. Es perfectamente posible pescarlas en superficie, pero no siempre será fácil hacerlas subir, sobretodo en los meses más fríos, cuando por consecuencia están algo menos activas. Aún así los paseantes han sido los reyes de la pesca de la lubina en superficie.
Curiosamente la mayoría de lubinas que han engañado estos señuelos de superficie ha sido en condiciones contrarias a lo que se recomienda para la pesca de este serránido, con el agua prácticamente en calma total.

¡Llampugas en superficie, diversión asegurada!
Una especie ideal para iniciarse a la pesca en superficie es la llampuga. El problema es que no siempre es fácil encontrarlas desde costa, además de que solo frecuentan nuestras aguas durante poco más de dos meses al año.
Son especies puramente pelágicas y gregarias, lo que nos asegura la diversión en caso de encontrarlas. Normalmente a éstos agresivos depredadores les podremos lanzar prácticamente cualquier cosa, sobretodo en los días de más actividad se tiraran a lo primero que toque el agua. Poppers, paseantes, pencil poppers, skipping lures...todo sirve!

Otra captura más del incombustible Smith Zipsea Pen. En este caso una llampuga de espectacular librea.
 A pesar de su carácter agresivo también tienen días en los que cuesta más hacerles morder, ahí es cuando deberemos tirar de nuestra pericia con la caña/carrete y un pequeño paseante para llegar a incitarlas lo suficiente como para que muerdan.

Oblada que subió a morder un Smith Chinupen.
Por supuesto que espetones, serviolas, palometas blancas, obladas e incluso arañas, también serán especies potencialmente posibles en la pesca en superficie, pero ya en casos mucho más concretos y difíciles de definir, días de especial actividad o en zonas de muy poca profundidad.






Cabe mencionar también, aunque no desde hace mucho tiempo, que están saliendo algunas anjovas, y algunas de ellas en superficie.

Por culpa de un Surface Tension salió este ejemplar de anjova a posar para la foto y volver al agua después del brutal ataque.

Desde siempre hemos visto como las sacan en casi cualquier parte del mundo con todo tipo de señuelos “topwater”, pero aquí tan solo se están viendo desde hace unos pocos años, y de momento parecen no ser tan agresivas como sus hermanas de otras partes del mundo, a lo mejor por la falta de competencia entre ellas mismas.
En todo caso, otra especie posible y de las más espectaculares en la pesca en superficie de nuestras aguas.

sábado, 9 de julio de 2011

Secretos, o no, del Spinning. Vol. 1

Y digo “o no”, porque no creo que para nadie sean secretos, simplemente y como en cualquier faceta de la vida, lo que intentaré relatar son ese tipo de cosas que por tan obvias se nos pasan por alto y a la vez son, en muchos casos, esenciales.

Lubina conseguida en el último lance de la jornada.

La temática de esta entrada se me ha ocurrido al pensar en gente que se inicia, o quiere iniciarse en el spinning y me piden consejos o trucos para pescar peces y más peces.
Lo primero que se me viene a la cabeza es esto:
Para empezar, decir que yo lo que busco no son más i más peces, sino disfrutar al máximo de cada uno de ellos. A los que buscan muchos peces: el spinning no es su modalidad...
Al igual que los que lo primero que preguntan al ver una captura es su peso, personalmente hoy en día no llevo ningún instrumento para pesar los peces, y como los suelto nunca sé a ciencia cierta lo que pesarían, pero es que me da absolutamente igual lo que pesen. Me parece que el peso solo puede servir para poco más que para “fardar”. Yo disfruto igual de esa captura tanto si pesaba 3kg como si pesaba 8kg; es lo único que me importa, disfrutar de la actividad, claro que siempre buscamos el pez más grande posible, seguramente es lo que nos motiva, el hecho de tener un combate épico, el reto más difícil y conseguirlo. 
Sin contar que el peso también depende de si el pez acaba de comer o si por lo contrario ha estado días sin llevarse nada a la boca. Por lo tanto, no tiene porque tener más merito un pez de 10kg que uno de 8kg; o en el caso contrario¿no tiene igual merito engañar a un pez de menos de X kg?...no tiene porque ser más difícil de sacar el de 10kg que el de 8kg, y a eso le podemos unir otros muchos factores como el equipo utilizado, el escenario y sobretodo la suerte.

Más de media hora de tirarles de todo a los jureles sin resultado, hasta que se me ocurrio probar un artificial suspending.
A parte de este “lapsus” que me pasa por la cabeza, el único secreto que puedo deducir después de más de una década de spinning es: la insistencia.
De momento (y creo que si no fuera así, para mi, no tendría gracia alguna el spinning) no podemos controlar a los peces. En este hobby-deporte nos enfrentamos a otro animal, a algo que no es matemático y que nunca será igual, algo que piensa por él mismo, por lo tanto no podemos extraer de la experiencia una conclusión ni teoría exacta, ni mucho menos.
En la mayoría de casos, la tarea más difícil del spinning en nuestras costas es encontrar el pez y que tenga hambre, además de lanzarle lo que le apetece morder en ese instante. Para esto es obvio que no puede haber teoría alguna, por lo tanto, la insistencia será nuestra única arma.
Se trata de probabilidad, como comentaba ya en una entrada anterior, cuanto más tiempo estemos lanzando señuelos más posibilidades hay de que se den las sucesivas casualidades más arriba mencionadas.

Días anteriores me habian abierto un triple, insistí y ahí está el resultado
  A pesar de que la base es la insistencia, debemos unir, los conocimientos que vayamos adquiriendo, para optimizar al máximo dicha insistencia. Por ejemplo, no voy a una playa o zona con dos palmos de agua y me pongo a lanzar un popper descomunal si no se a ciencia cierta que merodea por ahí un buen palometón, de esa forma seguramente espantaría a una posible lubina o peces de tamaño menor. Primero voy a lanzar algo más sutil, y ya recurriré al final al popper si procede.
Además, me parece muy importante, y creo que muchos de los que practicamos el spinning así lo hacemos (o directamente así somos) tener la mente abierta, sin miedo a probar cosas nuevas y diferentes. Si siempre pescamos con los mismos artificiales y en los mismos sitios, difícilmente podremos aprender y encontrar nuevos pesqueros cuando los de siempre no nos funcionen.


Estas son algunas “claves” a resumidas cuentas que creo esenciales para evolucionar en el spinning, mucho más que el hecho de que te digan qué señuelo o sitio funciona mejor, sin aprender nada por tu cuenta.

viernes, 24 de junio de 2011

Ignorados Espáridos...con artificial

Muchos son los que creen que prácticamente el único espárido potencialmente posible con artificial es el dentón, y aún así, en nuestras costas es tremendamente difícil de engañar, y más en tamaños considerables.

Nada más lejos de la realidad. Diría que TODOS los espáridos pueden morder un señuelo artificial, nos bastará con analizar donde, como y qué comen y presentarles en ese sitio, con el movimiento adecuado algo similar.
A pesar de esto, muchas veces podemos pescar algún espárido de forma fortuita como obladas o sargos, mientras buscamos otros predadores como las lubinas en zonas de espuma. Nos sorprenden tirándose a por artificiales grandes, como minnows de hasta 15cm casi de la misma longitud que ellos mismos. Nos quedamos con la duda de si atacan por hambre o por agresividad, al ver algo grande y brillante alterando la “tranquilidad” de su territorio...


Personalmente he llegado a dedicar jornadas de pesca en busca de espáridos con artificial. Empecé seguramente con el más fácil de la familia, la oblada. Para ellas nos será suficiente con una caña ultralight, de acción hasta 10g por ejemplo. Como señuelos podemos emplear casi cualquier cosa si las pescamos en el sitio adecuado, como es un buen espumero. Podemos lanzarles minnows de hasta 9cm, pequeños jigs, vinilos plomados, etc. imprimiéndoles una recogida más bien rápida y sobretodo muy errática. Seguramente muchas serán de tamaño comedido, pero cuando enganchemos un buen ejemplar con una caña ultraligera vamos a tener diversión para rato.


Otra especie relativamente fácil son los sargos. También sera esencial encontrar una zona querenciosa para ellos, personalmente donde he obtenido mejores resultados es en fondos rocosos de poca profundidad (entre 20cm y 100cm), en días que se levanta y rompe una pequeña olita, dejando esa “sopa” de espuma. Han funcionado muy bien para ellos los Dangan de Shout de 5g, unos pequeños jigs de plomo con forma aplanada que podemos emplear en esas zonas de poco calado, debido precisamente a ese perfil aplanado asimétrico (con más peso a un lado) que les mantiene sin hundirse al darles un mínimo de velocidad con el carrete. Otro señuelo mortal ha sido el Mebapen Hotaru de Smith, incluso en días sin olas, con el agua totalmente plana y transparente ha sido capaz de engañar a más de un bonito sargo.
En este caso la recogida que mejores resultados ha dado es la misma que con las obladas: algo de velocidad y sobretodo muchos toquecitos de puntera para un nadar del señuelo a trompicones.
Si el objetivo son sargos de buen tamaño en zonas algo complicadas (altura del pesquero, fuerte oleaje, etc.) podemos optar por un equipo de spinning ligero. Si el pesquero es más accesible o no pretendemos o creemos encontrar grande sargos nos podemos decantar por un equipo de rockfishing, al igual que para las obladas. Esta segunda es la opción que más me gusta y como más disfruto las capturas.



Los espáridos más fáciles de hacer morder seguramente sean las mojarras y esparrallones, que se tiran a casi todo. Otro tema es clavarlos, debido a su pequeña boca son especialistas en cortar las colas de pequeños vinilos. Basta con dejar caer el señuelo al fondo e ir moviéndolo a base de tironcitos, para que pronto aparezcan estas dos especies a picotear la muestra. Deberemos emplear señuelos con anzuelos realmente pequeños, por ejemplo del #8 o muestras que lleven pequeños triples (en este caso muchas veces vendrá el pez robado por fuera de la boca). Para lanzar estos diminutos señuelos y para disfrutar al máximo de estos pequeños espáridos optaremos por un equipo ultralight con una línea especialmente fina.
Estos peces los podemos encontrar en casi cualquier lugar, desde puertos a zonas rocosas o con fondos de posidonia, incluso mixtas con arena.

Caso más especial es el de las doradas y herreras, que no siempre comen lo mismo en las mismas zonas, unos días se tiran a cualquier cosa y otros se espantan al ver el más pequeño y sutil de los vinilos. Hemos sacado alguno de estos peces también de forma fortuita, sin estar buscándolos, normalmente ejemplares de pequeño tamaño.
De momento no he dedicado ninguna jornada a buscar estas especies de espárido en concreto, pero tampoco lo veo descabellado a pesar de su extraño carácter.
Probablemente lo más indicado sería lanzarles alguna imitación de gusano, tipo lo que ofrece Berkley con su gama de cebos artificiales “Gulp!”, que vienen incluso con aroma y han dado buenos resultados con otras especies, arrastrándolos lentamente por el fondo anzuelados con un jig-head.
Éstos peces frecuentan zonas arenosas o fangosas, por lo tanto podemos encontrarlos tanto en puertos como en playas de arena y roca.
Como los ejemplares normalmente serán más bien pequeños podemos emplear para su pesca un equipo de rockfishing. Aunque si sabemos de alguna zona en la que se puedan encontrar doradas de porte hay que optar por un equipo de spinning ligero o medio.


 Finalmente el espárido más difícil junto a la dorada, el dentón (siempre hablando de pesca onshore). Éste es un depredador nato, lo que no significa que siempre sea agresivo y fácil de hacer morder nuestros señuelos. Lo mejor será buscarlo en zonas algo profundas, en este caso con equipos de spinning medio y lanzarles jigs de plomo, bucktails, etc.
Debido a los pocos que he pescado (la verdad es que no les he dedicado ninguna jornada en concreto a ellos) no se a ciencia cierta (aunque en la pesca nunca la hay) qué recogida-señuelo-color será mejor, pero lo que me parece más adecuado es pasear el artificial cerca del fondo, incluso golpeándolo, a base de tirones tipo “dientes de sierra”.
Los de pequeño tamaño son algo más fáciles de pescar, los podemos encontrar incluso en zonas portuarias.




Como siempre, en todo caso, seguiremos probando, analizando y volviendo a probar...

martes, 14 de junio de 2011

Una de Jureles...

Seguimos con las especies menores, en este caso en una en concreto, una que cada día me gusta más. Se trata de una de las especies de jurel que tenemos por aquí, el Trachurus Trachurus. Que no las jurelas, especie normalmente algo más grande que el jurel, con una línea amarilla longitudinal muy abundante en la Costa Brava y la costa valenciana.


Segio con una Jurela
Hasta hace unos años, para mi era una especie que creía inaccesible, creía que solo se pescaba embarcado y con las típicas “metralletas” que se ven en las tiendas. Esto hasta que vi algunos pulular por los puertos, cazando esos pequeños alevines color verdoso; ahí empezó el juego de intentar sacar alguno a spinning. Buscándolos y viéndolos cazar día tras día, en la misma zona, probando todo tipo de señuelos sin picada ni amago alguno por su parte. Hasta que probé con un pequeño artificial de la casa Yo-Zuri, un Pinn's Minnow de 50mm color verde oliva y plateado, imitando a la perfección el pez pasto de la zona. Eso sí, solo conseguí sacar dos de los jureles cuando por pura casualidad, a lo mejor por desesperación empecé a recoger el señuelo a toda velocidad, ahí los engañó ese pequeño minnow, esa fue la clave, la velocidad de recogida.
Si hace ya años de eso, que no estaba seguro si eran jureles o serviolitas...

Desde entonces poco caso más les había hecho a estos pequeños depredadores, sobretodo porque no los he vuelto a ver jamás en esa zona. Pero desde hace poco, cuando descubrí el rockfishing me dí cuenta de que era una potencial captura con esta técnica, hasta el punto que hoy día es una de mis preferidas, no solo porque me encantan estéticamente y por la lucha que ofrecen los que sobrepasan los 20cm, sino por la incertidumbre de no saber cuando, ni a que señuelo, ni con qué recogida van a picar.

Normalmente salen con señuelos pequeños de entre 2,5cm y 4cm. Gustan mucho de vinilitos movidos a base de tirones, dejándolos caer al fondo previamente, por citar alguno de estos señuelos, los Micro Grubs de Jurela's Jigs en color blanco han dado muy buenos resultados. También han salido con bucktails de 3,5g de la misma marca, el todopoderoso color rosa parece también ser mortal para estos predadores.
También he obtenido picadas con recogidas lineales a toda velocidad, al igual que comentaba más arriba como habían salido mis primeros jureles, pequeños minnows como los Countdown de Rapala han sido los reyes en este tipo de recogidas.

Como ya he comentado los buscaremos normalmente en las zonas portuarias. Donde más los suelo encontrar es donde el agua no esté cristalina, sino mas bien algo turbia o verdosa, cosa típica de estas zonas.
Los he sacado tanto de día como de noche, en el segundo caso buscándolos bajo las farolas, donde se reúnen los cardúmenes de pez pasto. Aunque la hora en que más han salido es coincidiendo con la puesta de Sol. Siempre que voy en busca de jureles intento empezar a pescar antes del anochecer, para luego buscar como ya he comentado bajo las farolas. Si hay un mínimo de profundidad podemos dejar caer el señuelo en vertical y subirlo a tironcitos rápidos, que le confieran al señuelo un movimiento nervioso, algo que les saca de quicio.


Si probamos una zona por primera vez sin saber muy bien si será buena o no para estos peces, podemos empezar con pequeños jigs de plomo, de entre 3g y 7g, de manera que cubramos cuanta más agua mejor. Debemos tener en cuenta que con los pequeños minnows de un par de gramos o vinilos con cabezas plomadas de 1g cubriremos demasiada poca agua, al no poder lanzarlos tan lejos estos señuelos los dejaremos para cuando sepamos que la zona es querenciosa para los jureles.

En definitiva un pez bonito, bastante peculiar y con una potente lucha con equipos de rockfishing. La diversión está asegurada.

miércoles, 8 de junio de 2011

Oferta cañas Rockfishing y Spinning!!

¿Buscando una buena caña para rockfishing o spinning? La mejor relación calidad/precio podeis encontrarla ahora en SeaWood Tackle con su oferta de lanzamiento de cañas Tailwalk:

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Lubina,Jigging ligero,Rockfishing,Palometon,Anjova & pelagicos



viernes, 3 de junio de 2011

Seguimos probando...

Después de unos meses de algo de “tregua” en el spinning para dedicarme más a profundizar en el rockfishing, me decido a enseñaros lo que ha ido saliendo y lo que hemos ido “sacando en claro” de esta divertida técnica.
Sin duda es una de las modalidades más técnicas y que requieren más conocimiento de la zona, desde su orografía (si no queremos dejarnos en el fondo media caja de señuelos) hasta sus especies. Cabe decir que el rockfishing nos ofrece un abanico de especies que potencialmente podemos pescar bastante más amplio que el spinning “convencional”, debido a que accedemos a muchos peces que de forma habitual no se atreven a morder un ruidoso popper o un minnow de casi un palmo. Pongamos por ejemplo mabras o doradas, que no hará falta que sean de gran tamaño, debido a que adaptamos el equipo a los “minitallas” que estaremos buscando.



Ahora mismo estoy pescando con una joya de la casa japonesa Yamaga Blanks, concretamente la Blue Current 74. Se trata de una caña con potencia de 1-8g, 76g de peso y algo más de 220cm con portacarretes Fuji y anillas de la misma marca, concretamente las novedosas K-Series. Emparejada con un Shimano 1000 cargado con monofilamento de 0,18mm y bajo de fluorocarbono.

 El equipo queda perfectamente compensado, con un peso total de a penas 280g con el que es imposible cansarse y con el que notas una tremenda sensibilidad a cualquier vibración al final de la línea.
Con este equipo han salido peces realmente bonitos como algún buen sargo, aunque debemos tener en cuenta que nos exponemos a perder alguna peza de porte. En mi caso, algunas doradas y lubinas excepcionalmente grandes con las que o el monofilamento o los anzuelos no pudieron. Aunque este riesgo queda compensado después de varias jornadas con multitud de picadas y capturas, a pesar de que sean simplemente vacas y obladas por decir algo, sacarlas con semejante equipo es todo un reto, la diversión está garantizada.

Buscaremos normalmente zonas con poca profundidad. Escenarios mixtos de arena y roca, donde rompa una pequeña olita y deje esa querenciosa espuma...los sargos darán buena cuenta de pequeños jigs.
También en los días de aguas calmas podremos acudir a las mismas zonas, en este caso han demostrado su eficacia ante peces resabiados las pequeñas imitaciones de calamar o sepia, como los Mebapen Hotaru de Smith, que además de tener una increíble acción en el agua, llevan anzuelos dobles dispuestos de manera que sea prácticamente imposible engancharlos en el fondo. Vacas, sargos, doradas, etc. se volverán locos por ellos si los manejamos lentamente a golpe de puntera, siempre suaves, imitando las “embestidas” de las pequeñas sepias al huir despavoridas.

Otro escenario estrella del rockfishing son los puertos. Más si están iluminados, bajo las luces se pueden encontrar por la noche hambrientas escorpas que se tiraran a los pequeños vinilos sin dudarlo o jureles que tragaran pequeños jigs en recogidas verticales. Ahí tiraremos más de vinilos plomados, debido a su dificultad para enganchar el fondo o en algún cabo, al montarlos normalmente con un pequeño jig-head, quedando el anzuelo mirando hacia arriba. Especialmente debo mencionar los micro-grubs de Jurela's Jigs, con los que han salido multitud de especies diferentes.
No será raro, en los puertos, tener algún susto en forma de lubina, dorada, anjova, etc.






 Para finalizar, a los que os interese aventuraros en esta modalidad os dejo algunos links interesantes con material de eficacia y calidad más que contrastadas:



martes, 8 de marzo de 2011

Spinning menorquín en "Pesca d'Illes"

Ya está a la venta el nuevo número 18 (marzo - abril) de la revista Pesca d'Illes, en la que, como cada dos meses, podéis encontrar algunas fotos de spinning en Menorca en la sección “Menorca Espinning Total”.


martes, 1 de marzo de 2011