Pero, a los que realmente nos gusta el spinning, nos negamos a dejarlo, las ganas de estar al lado del mar, con la vara en las manos y mojar los señuelos nos puede. Por lo que, después de hartarnos a bolos en los sitios y buscando peces donde en otras épocas del año es algo factible, no nos queda mas remedio que buscar alternativas si no queremos desanimarnos en exceso en el momento antes de que empiece realmente el momento álgido del spinning en la isla.
Puertos y algunas playas rocosas alejadas de las zonas urbanas, en las primeras horas y/o últimas horas del día han sido los escenarios estrella, aunque eso se deba a que son los únicos sitios y horas donde podemos pescar sin achicharrarnos de calor ni pescar entre la multitud.
Otras alternativas surgen en caso de poder salir embarcado. En el caso que nos ocupa he tenido la oportunidad de salir un par de veces, siendo mi amigo Lito el anfitrión y acompañados por otro del “team”, Marc. Primero una mañana, temprano, justo a la salida del Sol en busca de serviolas a jigging, no es esta modalidad santo de nuestra devoción, pero como he comentado, se trata de buscar alternativas a la ausencia de depredadores en la costa, o a la imposibilidad de pescar desde ella en las zonas más propicias.
La otra salida desde embarcación fue en búsqueda de las primeras llampugas. Nos desplazamos hasta una boya meteorológica situada a unas millas al sureste de la isla, en la ida nos paramos a echar unos lances en algunas boyas de redes de pescadores sin resultado alguno. Pero al llegar a la boya, nuestro objetivo, empezamos a ver un banco de peces piloto que subían a recibirnos en superficie. Empezamos a lanzarles jigs metálicos de entre 3g y 8g sin obtener más que persecuciones de los pilotos y alguna serviolita tamaño micro, que al parecer son mucho más confiadas que los primeros. Hasta que cambiamos de señuelos, pusimos pequeños vinilos con cabezas plomadas de 1g y tras algunas pasadas cerca de la boya conseguimos sacar algunos pilotos. Su lucha es realmente bonita con seguidos tirones hacia debajo de la boya y posteriormente buscando cobijo bajo la embarcación. Sin duda pusieron a prueba nuestra maestría con los equipos de rockfishing ultralight que utilizábamos. Después de sacar varios de estos bonitos peces empezó el banco a profundizar hasta que dejamos de verlos. Se acababa la tarde y decidimos volver parándonos otra vez en algunas boyas de los pescadores cercanas a la meteorológica. En la primera vimos un par de serviolitas, mezcladas con unos pocos peces piloto, todo tamaño micro. Hasta que Marc consiguió clavar la primera llampuga que vemos este año, era pequeñita, como es normal a mediados de agosto, pero era la primera! Se desclavó al intentar hacerle unas fotos mientras estaba en el agua, al lado de la barca, y hasta ahí la jornada.
Eso es lo que ha sido este duro (como cada año) agosto. Ahora a esperar que se vayan los bañistas y domingueros y que se acerquen los depredadores característicos de los siguientes mejores meses para el spinning.
4 comentarios:
¿Sigue D. Lito patroneando el "Ninguno? ;)
El "Ninguno" esta a la espera de que mis maltrechas vertebras se repongan o venga alguien y lo compre. Pero mientras nos divertimos saliendo con el llaut,aunque si es salida de jigging,yo me limito a "llevar" a los "niños"
Hola !! creo que ya no salgo como "anonimo" :-)
Saludos ;)
Publicar un comentario